viernes, 20 de enero de 2017

Pan de maíz




Hay pocas cosas, culinariamente hablando, más gratificantes que hacer pan en casa. Lo que desestresa amasar, el olor que invade la casa al hornearlo, y lo mejor de todo, lo rico que esta!!!

Es cierto que cada vez más estamos volviendo, afortunadamente, a la cultura del buen pan. Vuelvo a ver colas en las panaderías tradicionales, las de toda la vida, con su obrador en funcionamiento desde altas horas de la noche. Entiendo que tiene que haber opciones, pero es que el pan pre cocinado es tan malo... A mi me sienta fatal. Nos exactamente que es, no se si es algún conservante o bien es el propio pan, pero cada vez que como (intento evitarlo a toda costa) se me hincha la barriga y me duele el estómago. Cosa que no me pasa con el buen pan....

Compramos el pan en una panadería de las de siempre, pero de vez en cuando lo hacemos en casa. E intento preparar panes que no encontramos tan fácilmente. Como este pan de maíz, tan típico de tierras gallegas y portuguesas. Nos ha encantado y cuando lo repita voy a cambiar la proporción de harina de maíz, haciéndola más presente. Está buenísima. 



INGREDIENTES
250g de harina de maíz, y un poco más para espolvorear
425g de harina de trigo blanca ecológica
20g de levadura fresca (o 7g de levadura seca)
400ml de agua tibia
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
10g de sal

ELABORACIÓN
Empezaremos elaborando una "esponja" o pre-fermento. Ponemos la levadura en un bol y la cubrimos con 250ml de agua. Mezclamos bien. Añadimos la mitad de la harina de maíz y 50g de la harina de trigo. Mezclamos bien. Tapamos el bol con film y dejamos reposar 45 minutos, o hasta que se formen burbujas y tenga consistencia esponjosa.
Añadimos, sin dejar de batir, el resto del agua y el aceite. Incorporamos las harinas restantes y la sal y mezclamos hasta formar la masa. Volcamos la masa sobre la superficie de trabajo y amasamos unos diez minutos, hasta que esté lisa y elástica.
Formamos una bola y colocamos en el bol ligeramente aceitado. Cubrimos de nuevo y dejamos levar una hora, o hasta que doble su tamaño.
Volcamos de nuevo la masa y le damos unos golpes para desgasar. Ahora haremos el formado. Yo he preparado una gran hogaza, pero podéis hacer dos mas pequeñas. He enharinado, con harina de maíz, un banneton y he puesto la masa a fermentar de nuevo otra hora. Si no tenéis banneton, la ponéis sobre una placa de horno cubierta con un papel de horno y la espolvoreáis ligeramente con harina de maíz. 
Tapáis y dejáis levar otra hora. 
Pre calentamos el horno a 230º. Pasamos con cuidado el pan del banneton a una placa de horno, lo greñamos haciéndole un corte en el centro y lo horneamos 15 minutos. Bajamos la temperatura a 220º y horneamos 20 minutos mas. 
Enfriamos sobre una rejilla y listo para disfrutar!!!





martes, 17 de enero de 2017

Gnocchi salvia e burro


Ni se desde cuando quería preparar gnocchi en casa. A los niños les encantan y los que se compran no son para nada tan ligeros como los que se preparan caseros. Hemos tenido la oportunidad de probar gnocchi deliciosos en nuestros múltiples viajes por Italia y las ganas de reproducirlos eran enormes. 
He probado tres recetas diferentes, hasta que he dado con esta que es la que mejor me funciona. 

Los ortodoxos dirían que los gnocchi no llevan huevo... quizás sea así pero la masa es demasiado difícil de manejar, así que los nuestros llevan una yema....

El resultado, unos gnocchi fáciles y ricos que son ideales como entrante o como guarnición. Yo cuando me pongo preparo mas cantidad (4 veces la receta que os pongo) y los congelo (os doy el detalle de cuando hacerlo) y así podemos disfrutarlos más días sin problemas. 

Apetecen??? Son irresistibles!!! 





INGREDIENTES (para 2-3 personas)
500g. de patatas
100g. de harina de trigo (la mía integral)
1 yemas de huevo
Sal 


Unas hojas de salvia
50g. de mantequilla
Sal y pimienta
Queso parmesano rallado 

ELABORACIÓN
Lavamos las patatas y las cocemos sin pelar en abundante agua hirviendo, durante 20-25 minutos, dependiendo de su tamaño. 
Es importante que las cocinéis con la piel para evitar que absorban agua durante la cocción. Cunado estén listas, y aún calientes,  las pelamos y pasamos por un pasa puré para evitar que queden grumos. A las patatas añadimos entonces la harina y la yema de huevo, junto con un poquito de sal. Dependiendo de la humedad de las patatas podremos necesitar un poquito más de harina.. Debemos de conseguir una masa lisa y blanda que no se nos pegue a los dedos. Hacemos una bola, envolvemos en film y dejamos reposar unos 10 minutos.
Entonces, dividimos la masa en 3 partes. Con cada una de ellas formamos un cilindro que iremos cortando en porciones de aproximadamente 1,5 cm. Se pueden dejar tal cual. Yo de uno de mis viajes a Italia me traje un utensilio de madera que hace más fácil darles su forma rayada. También se puede conseguir presionándolos ligeramente con el tenedor. 
Ponemos una cazuela con agua y sal al fuego y cuando hierva, vamos echando los gnocchi poco poco. Cuando salgan a flote (unos dos minutos) querrá decir que ya están listos. Los retiramos. 
En este punto, los podríamos congelar. Para ello los pondríamos en un tupper con un chorrito de aceite y los congelaríamos, una vez fríos. 

Pero nosotros los vamos a preparar de una manera sencilla pero deliciosa. En una sarten ponemos la mantequilla y la salvia. Cuando la mantequilla se haya derretido y la salvia se empiece a tostar, añadimos los gnocchi. Les damos unas vueltas en la sarten para dorarlos ligeramente y los servimos inmediatamente, añadiendo sal, pimienta y queso parmesano rallado al gusto. 




viernes, 13 de enero de 2017

Tagliatelle con erizos



Soy de las que piensan, cada vez mas, que tenemos que comer productos de temporada. Es verdad que, por ejemplo, tenemos tomates todo el año. Pero no nos engañemos, en invierno no saben (la mayoría) a nada.... Así que seamos realistas y comamos aquello que la naturaleza nos ofrece cuando toca. 
Y que tenemos ahora en plena temporada? Los erizos de mar. Una exquisitez que si no habéis probado os animo a hacerlo. Con una advertencia, tienen un profundo sabor a mar. Así que si no sois amantes de los productos marinos, no se si os van a gustar. Pero si lo sois, vais a disfrutar como enanos!!! 
Y este es nuestro caso. Nos encanta todo lo que sale de nuestros mares. Las algas, los mariscos, los pescados... Todo tan rico!!!. 
Bien, pues como os decía están en temporada. Esta varia un poco según la zona, pero se pueden encontrar desde Noviembre hasta finales de Marzo, mas o menos. Y no tienen un precio abusivo. Tened en cuenta que como tienen ese sabor tan marcado no es plan de atiborrarse, tres o cuatro por ración son mas que suficientes. 

Y como nos gustan en casa? Pues o gratinados al horno o como os los traigo hoy, con pasta. Unos simples tagliatelle frescos se elevan a las alturas gastronómicas gracias a los erizos. Un plato muy simple pero con mucho sabor y que querréis repetir, advierto. :)

INGREDIENTES (para 2 personas)
250g de tagliatelle frescos
6-8 erizos
2 chalotas
AOVE

ELABORACION
Ponemos abundante agua con sal a hervir. 
Lo mas complicado es abrir los erizos, con cuidado para que no caiga nada de su caparazón dentro. Se abren con ayuda de unas tijeras. Lo haremos por la parte superior. Una vez abiertos, retiramos con ayuda de una cuchara la carne anaranjada y la reservamos. 
En una sarten ponemos aceite que cubra el fondo y pochamos las chalotas que habremos troceado en brunoise. Mientras, hervimos los tagliatelle, un par o tres de minutos según indique el envase. 
Una vez hervidos los pasamos a la sarten y lo mezclamos bien con las chalotas y el aceite. 
Servimos y añadimos los erizos por encima. El calor de la pasta hará que se cocinen ligeramente, que es como están más ricos. 



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